viernes, 28 de noviembre de 2008


Reírse sin motivo alguno

Tener a alguien que te dice que eres bonita/o

Los amigos

Escuchar de manera casual a alguien decir algo bonito sobre tí.

Despertarte en medio de la noche y darte cuenta de que aún te quedan algunas horas para dormir.

Conocer nuevos amigos o pasar un poco de tiempo con los viejos.

Tener a alguien que juega con tu pelo.

Un helado.

Tener un bonito sueño.

Una taza de chocolate caliente en un día frío.

Los viajes en coche con los amigos.

Subirte a un columpio.

Envolver los regalos debajo del árbol de Navidad comiendo galletas y bebiendo un vaso de leche.

Cruzar la mirada con un/a guapo/a desconocido/a

Ganar un desafío

Pasar el tiempo libre con tus mejores amigos.

Acercarte al tablón y verte aprobado.

Ver las sonrisas y oír las risas de tus amigos.

Cojerte de la mano con alguien a quien quieras.

Encontrarte por la calle un viejo amigo y descubrir que algunas cosas (buenas o malas) no cambian nunca.

Hacer un regalo a un amigo y luego observar la expresión de su rostro mientras abre el paquete y descubre que contiene el regalo que tanto deseaba.

Mirar el amanecer.

Que te bese esa persona en la que no dejabas de pensar.

Una juerga de las que no se olvidan.

Saber que amas y eres amado.

Pequeñas cosas que hacen que la vida merezca la pena

PD: me lo mandaron en un correo y no me pude resistir a compartirlo...(podéis seguir añadiendo cuantas cosas queráis... seguro hay muchas razones más, al menos yo añadiría algunas...). 

martes, 18 de noviembre de 2008

Esa niña...


Esta es la historia de una niña que necesitaba gritar como se sentía… pero que no se atrevía a hacerlo por pensar que quizás era solo una etapa más, una etapa más que terminaría y no se permitía aprovecharla al máximo o al menos no hacerlo en voz alta, no gritar a la vista de todos.

Ella se sentía extrañamente bien… no entendía muy bien por qué, no sabía si tenía demasiadas razones para estarlo o quizás demasiado pocas pero lo suficientemente importantes.

Esa niña pasaba por una época en la que se sentía viva, una época en la que sentía muy cerca a las personas que quería, en la que se daba cuenta que los sueños pueden convertirse en realidad y que estaba en su mano el poner todo de su parte para conseguirlo (aunque a veces eso no fuera suficiente). Una época en la que esa niña era capaz de ver más allá de la inmediatez, en la que era capaz de encontrar miles de razones para seguir adelante, pero no de cualquier forma sino de salir adelante con una sonrisa plantada en su cara.

Quizás ella había soñado demasiado este momento (quizás era ahora cuando estaba en un sueño, viviendo algo que no era real), por eso no se atrevía a gritarlo, a sentirse libre, a disfrutar cada segundo de su tiempo, a quedarse sólo con lo bueno que la vida le ofrecía, a sacar una sonrisa en los momentos más tristes, a ver que estaba rodeada de gente que merece la pena, a sentirse una más sin estar ni por debajo ni por encima de nadie… comprendiendo que ella era ELLA, que cada uno es como es y ahí es donde reside la “gracia” de la vida (aunque realmente esto si que lo sentía y lo vivía... pero quizás no a la vista de todos, intentaba esconderlo...)

Esa niña no sabe si esa etapa ya ha terminado, si nada más que ha hecho comenzar o si quizás está solo en su mente… todo eso no existe… no son más que bonitas palabras que un día querría que fueran ciertas. Esa niña lo único que sabe es que esta etapa le esta trayendo un nuevo modo de ver la vida, unos nuevos ojos para mirar adelante y una nueva manera de vivir el hoy… sin mirar al pasado, sin estancarse… comprendiendo que la vida es vida y como dice la canción: la vida es tan misteriosa y a veces te trata mal, la vida es tan caprichosa... te quita y te da, la vida es tan sorda que le gritas y no escucha nada, LA VIDA ES UN TESORO QUE HAY QUE APROVECHAR.

viernes, 14 de noviembre de 2008

¿Sin palabras? ¡No! ¡Sin Voz!

Pues sí, no estoy sin palabras (que podría) pero sí sin voz (la pobre me abandonó ayer noche y aún no ha decidido volver).

Como dije en el post anterior, esperaba que el próximo fuera de que me había ido de fiesta, y así es! ayer me fui de fiesta... ¡Y no veas si me pegue una buena fiesta!

Toda la mañana pensando en qué llevarme de ropa para salir, para ir ideal, porque había quedado con él (al final eso resulto ser lo menos importante de toda la noche... ¿razones? No las sé, pero hoy eso no me hace pensar demasiado...). Llegaron las 6:30 de la tarde, ¿buena hora para empezar la fiesta no? Buena hora para mí, para algunos que llevaban desde la 1:30 iba un poco tarde.

Cogí mi coche, lo aparqué en el piso de mi amigo y me monté en un taxi rumbo al local donde se estaba desarrollando esa GRAN 2ª Cata de Educación Primaria. Ea! Allí llegaba yo, bajandome del taxi me encuentro con las primeras compañeras (se sorprenden de verme y a la vez se alegran).

Entró en el local, empiezan a oírse llamadas: ¡Tamy! ¡Tamara! ¡Olé ya estas aquí! ¿¡Niña ahora llegas!? besos varios, alegría, risas, abrazos... empiezan a alegrarme la noche (si es que mis compañeros de clase son soles...) Me invitan a la primera copa, son las 8 así que bueno me pido un tinto, aunque a juzgar por las miradas desentono un poco, ¡la mitad de la gente ya lleva horas de cubateo!. Pues nada si hay que beber, se bebe, me bebo mi tinto y me pido mi ron (¡por eso no hay problema!)

Empiezo a hablar con gente, a saludar a otras, cámaras en acción, poses para todos los gustos, empiezas a hablar con gente que no lo habías hecho nunca antes a pesar de compartir con ellos clase... pues nada se puede pedir algo más... hacemos lo que se suele hacer estando de fiesta, digo yo: bailar, cantar (eso si, siempre a gritos, que se note la euforia del momento), subirse arriba de la tarima cual gogo (ya ves, las pintas de gogo en baqueros y botines...), beber (no bebí mucho porque mi garganta aún estaba resentida), reír... sobre todo eso REÍR.

Llegada la hora del cierre ¿seguimos la fiesta? pues claro, allá ibamos de camino a la disco toda una panda de "locos" en botines, con la ropa de todo un día de fiesta... y alguno que otro con una copa de más... Pues nada como no habíamos tenido suficiente, estuvimos hasta las 7 de la mañana en la disco, ¿y allí que? pues más de lo mismo: seguir dandome cuenta de que estos niños y niñas son unos soles, que los quiero un montón y que por supuesto pienso pegarme muchas más fiestas con ellos (aunque inevitablemente faltaba gente... pero estaban ahí...)

Y nada, taxi y al piso a dormir...

PD: lo siento pero hoy te dejo fuera de mis cosas importantes... porque sinceramente ayer me demostraste y me dí cuenta que quizás nunca llegues a serlo, a pesar de que me moría por besarte (no sé por qué si en el fondo no creo que seas el tipo de persona que yo esperé...)

lunes, 10 de noviembre de 2008

¡Vete!


¡Hoy no puedo respirar! ¡Quita de ahí! ¡Sí, tú! No me dejas respirar, por favor vete con otra que te quiera más! Yo no te quiero conmigo, ¡ya no! ¡Estoy cansada de ti!
Vete pero no vuelvas, ¡no te quiero volver a ver! ¿Por qué te empeñas en volver siempre? No sabes que no te quiero, que hago lo posible por evitarte…
¡Déjame en paz!, ¡deja que siga con mi vida sin que tú estés presente en ella! Por favor, abandóname para siempre…

Va dedicado a ti: odioso resfriado (catarro, gripe… o como quiera que te hagas llamar).

PD: lo siento pero no tengo tiempo para escribir más, ¡estoy estresada! ¡Necesito unas vacaciones! Y ahora mira que compañero más odioso tengo estos días. Prometo que pronto volveré con algo que contar, a ser posible que os cuente que me he ido de fiesta… ¡falta me hace!