martes, 22 de junio de 2010

Tus ojos y los mios

Hace unos días sus ojos y lo míos se volvieron a cruzar…sin mediar palabra, cuando nuestros ojos estaban cerca no dejaban de buscarse...

Recordé aquella historia, aquella de un tiempo ya pasado. Teníamos apenas trece o catorce años, pasábamos las tardes enteras en la piscina, correteando uno tras otro, compartiendo juegos inocentes. Estaba entrando el verano, nos conocíamos desde hacía años, pero no éramos más que dos niños, dos niños que compartían risas. Recuerdo que nuestros juegos me encantaban (como ves aún hoy no soy capaz de olvidarlos):competiamos a ver quien nadaba más rápido, a ver quién duraba más bajo el agua, a ver quien tardaba más tiempo haciendo el pino...

Sin darnos cuenta, un día esos juegos se volvieron muestras de algo, algo que en ese momento no éramos capaces de descifrar (no sé si tú sí…): cogernos de la mano bajo el agua, que me agarraras por la cintura cuando nadie podía vernos… para mí no eran más que juegos de niños pero quizás hoy me doy cuenta que no era así.
Una tarde, entre risas y bromas, me dijiste algo, una palabra que realmente no llego a recordar y creo que jamás me sonroje tanto, no acertaba a mediar palabra, no supe que contestar, venías a buscarme a casa y ponía excusas para no salir, sin saber por qué... a partir de entonces, dejamos de compartir momentos, dejamos incluso de hablarnos a pesar de seguir pasando veranos enteros viéndonos a diario ( y ahora solemos coincidir como dos desconocidos, que al fin y al cabo es lo que somos, cruzándonos por la calle como si jamás hubiésemos intercambiado una palabra).

Y esta es nuestra no historia, la de dos niños que un día por un algo, no sé qué, dejaron de hablarse, pero lo cierto es que nuestras miradas se siguen cruzando y cuando eso pasa solo me queda este bonito recuerdo de algo que nunca fue…

domingo, 13 de junio de 2010

He aprendido...

Que en los sentimientos no se manda… no se pueden forzar, no se pueden disimular, no se pueden aparentar…

Que una situación que pareces tener totalmente controlada se puede convertir en uno de los peores momentos de tu vida, porque no hay nada peor que intentar hacer entender a alguien que tus sentimientos y los suyos no son los mismos…

No puedo ni debo sentirme mal, porque jamás he pretendido hacerle daño pero sé que se lo he hecho, es más sé que se lo sigo haciendo y también tengo que aceptar que su manera de llamar mi atención puede llegar a hacerme sentir mal a mí…

Que estar en el otro lado tampoco es fácil, siempre creí que cuando terminas una relación con alguien a priori si eres tú la persona que decide que se termine no te sientes tan mal… cosa que me he dado cuenta que no es así…

Sé que no debo sentirme mal que no he hecho nada para estar así, al contrario creo que jamás en mi vida había sido tan sincera con nadie porque ese chico es encantador pero es que si no se siento nada más por él no puedo hacer nada…

Solo espero que el tiempo haga su labor y él no lo pase mal, que al fin y al cabo es el principal afectado de todo esto…

Y por último y tras los últimos acontecimientos decirme a mi misma que: ¡NO TENGO PORQUE SENTIRME MAL! y si en este momento me siento una egoísta pero es necesario...porque que no sienta nada por él no le da derecho a que me falte al respeto... pero bueno, quiero creer que no piensa lo que dice y que el tiempo acabara por hacerselo entender...

PD: me siento una tonta después de escribir esto y tras aguantar que me haya insultado y faltado al respeto, aún así sigo queriendo creer que el tiempo calmará todo esto y aunque no espero mantener ningun tipo de relación con él y que ni siquiera me pida perdón por todo lo que me ha dicho, no me guarde rencor y algún día pueda recordar lo bonito de lo que hemos vivido...

sábado, 5 de junio de 2010

“La raíz latina de la palabra “responsabilidad” desvela su significado: capacidad de responder, de reaccionar. Un guerrero responsable ha sido capaz de observar y de entrenarse. Incluso ha sido capaz de ser “irresponsable”. A veces se dejó llevar por una situación, y ni respondió ni reaccionó.
Pero aprendió las lecciones, tomó una actitud, oyó un consejo, tuvo la humildad de aceptar ayuda. Un guerrero responsable no es el que se coloca sobre sus hombros el peso del mundo, sino aquel que aprendió a luchar contra los desafíos del momento”


“El guerrero de la luz se concentra en los pequeños milagros de la vida diaria. Si es capaz de ver lo bello, es porque trae la belleza dentro de sí, ya que el mundo es un espejo que devuelve a cada hombre el reflejo de su propio rostro. Aun conociendo sus defectos y limitaciones, el guerrero hace lo posible por mantener el buen humor en momentos de crisis.
Al fin y al cabo, el mundo se está esforzando en ayudarlo, aun cuando todo a su alrededor parezca decir lo contrario.”

Estos son dos fragmentos sacados del libro “El manual del guerrero de la luz” de Paulo Coelho, un libro que encontré por casualidad y que me ha hecho pensar… Y es que es tan cierto, la vida está ahí y lo importante es “saber luchar contra los desafíos del momento” y “mantener el buen humor en momentos de crisis”...

Como esta misma tarde me decían, la vida depende de cómo tú la afrontes, es como cuando te compras un coche nuevo e instintivamente cuando vas por la calle dices: mira un coche como el mío. No es que ese coche no existiera antes, solo que ahora lo ves con otros ojos, es un ejemplo muy tonto en el que yo tampoco había caído, pero pensándolo bien es cierto… al menos a mi me pasa.