"... Santiago y su combate con el gigantesvo pez espada - una lucha dramática definitiva, solitaria - se constituyen en símbolos de una actitud vital cuyo significado trasciende la mera peripecia del pescador, para proyectarse hacia un plano más amplio y profundo. UN PLANO DONDE LA VOLUNTAD DE TRIUNFAR Y DE SUPERAR LOS OBSTÁCULOS ES LO MÁS IMPORTANTE. LO ESENCIAL NO ES GANAR LA BATALLA, SINO LIBRARLA. NO SE TRATA EXCLUSIVAMENTE DE GANAR. Se trata de luchar, y Santiago, un viejo y desilusionado, lucha como ningún otro hombre. SU APARENTE DERROTA FINAL - pez devorado por los tiburones - ES EN VERDAD UNA INMENSA VICTORIA: retorna al puerto sólo con el esqueleto de su presa, pero ese esqueleto ES EL SÍMBOLO DE SU VOLUNTAD, DE SU ESFUERZO, DE SU VALENTÍA, ES EL SÍMBOLO DE SU PROPIA SUPERACIÓN, DE SU AFIRMACIÓN PERSONAL..."
Esto es un trozo del prólogo de un libro que me ha recomendado leer mi padre, uno de los únicos libros que he visto leer a mi padre desde que tengo uso de razón, un libro que me cuenta que se ha leído 2 o 3 veces... si el comienzo es así, no me imagino como será el final. El libro es " EL VIEJO Y EL MAR" de Ernest Hemingway.
Lo titulo ¿gran verdad? porque aunque a veces esto nos parece la verdad hay demasiadas ocasiones en las que lo olvidamos... y es que como siempre digo: a veces luchar y pelear por aquello quee deseas quizás no te asegure que vas a conseguirlo, pero lo importante es que lo intentaste.