martes, 2 de septiembre de 2008

Esa soy yo... sí, esa...


Esa soy yo,
La que ríe y la que llora
La que pierde y la que gana
La que calla y la que habla
La que se siente desafortunada y afortunada
La que quiere y la que deja de querer (que no odia…)
La sensible y la fuerte


Esa soy yo
La racional y la sentimental
La que tiene miedos y la segura
La que olvida y la que prefiere recordar
La pesimista y la soñadora
La que piensa y la que se deja llevar
La cobarde y la luchadora



Sí, esa soy yo,

La que es una soñadora y no quiere despertar para seguir soñando y la que despierta del sueño por parecerle demasiado irreal…

Esa que siempre piensa en luchar y en no tirar la toalla y la que piensa que no tiene fuerza ni ganas para seguir haciéndolo…

Esa que piensa que el tiempo nunca se pierde… y que si acaso el tiempo acaba por perdernos a nosotros…

Esa que no piensa que las oportunidades se pierden, sino que simplemente las aprovechan los demás.

Esa que se siente afortunada por todo lo que tiene y esa que a veces se siente en soledad aún estando rodeada, como si no existiese nadie más…

Esa que es demasiado racional y esa que se deja llevar por el corazón acabando siempre en una lucha mano a mano… sin un claro ganador…

Esa misma que se pregunta sin encontrar respuesta, y que si acaso la encuentra prefiere no escucharla y esa que escucha las respuestas por si acaso planteó mal la pregunta…



Sí, esa soy yo,
Una más… con mis defectos
y mis virtudes…

Sí, esa soy yo,
como todos
y como nadie.

domingo, 31 de agosto de 2008

Va de preguntas... respuestas... y otras tantas cosas...

Hoy es una de esas tantas veces en las que me pregunto cosas para las que realmente no espero respuesta. Una de esas ocasiones en las que piensas egoístamente en las cosas que te gustaría tener y no sabes apreciar todo aquello que tienes.

Sí, uno de esos momentos en los que, de repente, te sientes como un barco a la deriva, sin saber en que puerto atracar, que dirección tomar… pero no te paras a pensar si tú hiciste que ese barco ahora se encuentre a la deriva, por no haber sabido agarrar el timón… con fuerza, con decisión, con valentía.


Sé, y lo he reconocido en numerosas ocasiones, que pienso demasiado, doy demasiadas vueltas a mi cabeza… y a veces ni siquiera es para encontrar una respuesta, solo para descifrar algunas cosas que están ahí desordenadas, escondidas en rincones que a veces me gustaría tener bajo llave, pensamientos nada agradables o del todo incomprensibles… y quizás no tenga sentido hacerlo, quizás sea mucho más fácil dejarlos ahí… sin pensarlos, sin mirarlos, sin descubrirlos…

No me encuentro triste, apenada ni siquiera desafortunada… simplemente es uno de esos días en los que tu cabeza parece que no puede parar y en cuanto le prestas un mínimo de atención ya no deja de mandarte mensajes… llegan ahí sí… al otro punto, a ese que la gran mayoría de las veces no la comprende, al corazón… y todo se hace, si cabe, más complicado y difuso…

En muchas ocasiones me he intentado ceñir a una serie de principios que considero importantes para mí… y en un determinado momento ocurre algo que hace que empieces a plantearte algunas cosas…Sí, ha ocurrido algo, una nimiedad, una tontería, una conversación quizás pendiente… y hoy rotundamente me alegro de haber actuado como lo he hecho, por mucho que intente cuestionarme, tengo muy claro que he hecho lo correcto, lo que, por una vez, mi cabeza y mi corazón me dictaban…

Pero todas estas preguntas hoy no sólo van alrededor de esa conversación, ni mucho menos, va mucho más allá… y no me duele plantearme algunas cuestiones, no me molesta pensar otras tantas… no me entristece pensar si son falsas o verdaderas...

Quizás todo esto, solo me lleve a la conclusión de que he empezado un camino, un camino que no quería empezar, no sé si por miedo, por cobardía, por debilidad o simplemente por falta de ganas… sí, ese camino: conocerme, desenmarañar todos esos pensamientos y sentimientos a veces del todo contradictorios.

No sé si seguiré el camino, o saldré por la primera salida… lo que sé es que sin apenas darme cuenta, estoy en el puesto de salida…

sábado, 30 de agosto de 2008

El tiempo... ¿lleva razón?


Hoy el día está triste, nublado... apenas deja ver, a ratos, unos rayos de sol... hoy sin la misma fuerza que días atrás...

Parece que quisiera avisar, de que termina el verano... esos últimos rayos de sol parecen los últimos coletazos del verano...

Eso parece, supongo que al menos así lo siento yo también... últimos momentos en los que salir a la calle y ver gente y más gente, de colas en el supermercado, de coches y más coches y dar miles de vueltas para encontrar un aparcamiento, y decir "yo hasta el lunes no vuelvo a coger el coche", de encontrarte con miles de caras conocidas y desconocidas... de sentirte agobiada de tanto ajetreo...

Pero no estoy triste, una se acaba acostumbrando a lo extremo que es vivir por aquí... que de pronto una mañana te levantas y ya no queda nadie, solo "cuatro gatos" como yo lo suelo llamar, los mismos de siempre... los que estamos aquí no sabemos por qué razón y a la vez por tantas razones.

Y es que se lleva tan mal una cosa como la otra, aún viviendo aquí hace años cuesta acostumbrarse a ambas cosas... pero bueno que se termina el verano deja paso a otras cosas por supuesto: tranquilidad para pasear, levantarte y salir en pijama despeinada a que te dé el sol recién levantada (aunque esto lo hago en pleno verano, haya la gente que haya...), poder andar sin ir tropezando, disfrutar de un paseo solitario por la playa...

Y dentro de poco la vuelta a la rutina, esa que tampoco me abandona del todo en verano...
Así que nada a aprovechar los últimos coletazos del verano... de este verano... del que hoy aún no voy a hacer balance... pero que siempre acaba siendo una estación diferente, especial... ¿las otras acaso no lo son?...

jueves, 28 de agosto de 2008

Nada más...


En estos momentos y después de leer un blog entre tantos, de llegar a él de rebote, siento como si todas aquellas palabras hubieran salido de mí... y siento que cada una de ellas son como alfileres que se clavan, alfileres que llevan tiempo ahí pero que yo no me he atrevido a tocar... ¿cobardía? seguramente... seguro no soy ni tan fuerte, ni tan sincera, ni tan valiente, como algún día llegué a pensar.


PD: nadie va a entender esta entrada, pero hoy me apetece hacerlo es una manera de dar un pequeño paso (para mí) y solo sé que hoy quiero hacerlo (aunque dentro de un rato me arrepienta...)

martes, 26 de agosto de 2008

Y de pronto, sucede

Aunque no es un vídeo mío, resume, o más bien expresa, mucha de las cosas que ahora siento y que me pasan por la cabeza.


Repito las palabras con las que termina el vídeo:

"Dedicado a todos nosotros los que estamos esperando que suceda algo.

¿Hemos probado a mirar a nuestro alrededor?

A lo mejor, podemos hacer que suceda."

sábado, 23 de agosto de 2008

Épocas de la vida...

En el libro que me estoy leyendo encontré algunas frases que me hicieron pensar (lógico tratándose de un libro de filosofía...). El libro es concretamente del filósofo Friedrich Nietzsche y dice algo así como:

"Épocas de la vida: Las verdaderas épocas de la vida son esos momentos de pausa entre el ascenso y el descenso de una idea dominante o de un sentimiento dirigente. De nuevo se experimenta la saciedad; el resto del tiempo sólo se siente hambre y sed, o aburrimiento"

En este momento podría decir que estoy en ese momento de pausa, aunque ese momento de pausa continuamente se ve lleno de ascensos y descensos debidos a ese sentimiento o idea dirigente.

Voy a intentar explicarlo... a menudo me encuentro sobresaltada por cuestiones (llámense problemas, preocupaciones, discusiones...) que hacen que mi corazón y mi cabeza no dejen de sentirse abarrotados (de pensamientos y de sentimientos lógicamente...), cuando esto ocurre intento buscar y encontrar esa calma (aparente) ese momento de pausa y pienso: "no, no pasa nada, esto no es más que una mala época... por supuesto que vendrán tiempos mejores."

Según empiezas a darte cuenta de que esos momentos de pausa son relativamente cortos, empiezas a notar como tú también empiezas a cambiar con esos tiempos... empiezas a ver el tiempo de otra manera y empiezas a tomarte las cosas de otra forma...

A lo que quiero llegar realmente es que estoy en una época de mi vida (no sé si debería llamarlo así...) en el que los altibajos marcan mi vida. Momentos en los que necesito dejar de pensar y momentos en que no puedo dejar de hacerlo (algo que se ve claramente a juzgar por mi manera de escribir...)

Diría que en estos momentos quizás hay cosas que no sé aprovechar, momentos que pasan por delante de mí, situaciones a las que no se agarrarme y que de momento se me van de las manos... pero tengo la certeza de que aunque aún siga sintiendo que la mitad de los hilos de mi vida lo mueven otras personas (algo que para nada creo negativo, simplemente son importantes para mí y van a estar ahí...) la otra mitad se mueven al son que mi corazón y mi cabeza marcan (aunque a veces se encuentren enfrentados).

Después de esto, que no quiero alargar más, espero que está época de mi vida pasé... y que pronto esa idea o sentimiento dirigente sea algo mucho más positivo y que ese momento de pausa se alargue... aunque inevitablemente haya momentos en los que se vea interrumpido.



PD: algún día escribiré cuáles son esas ideas y sentimientos, esas personas tan importantes y esas cuestiones que hacen que me sienta así... quizás ese día, incluso yo, llegué a conocerme más...

miércoles, 20 de agosto de 2008

Ellos...esos "héroes anónimos"


Hoy me apetecía escribir sobre este tema, sobre esos "héroes anónimos". Con esto me quiero referir a todas aquellas personas que son capaces de luchar por ellos y por los demás.

Escribo esto a partir de una frase que escuche ayer viendo la televisión, hablaba de esos héroes, esas personas que son héroes de puertas para dentro, esas personas que son capaces de entregar todo de ellos.

Se trata de personas luchadoras, luchadoras por su vida pero también por los demás. Esas personas que en silencio son capaces de dejar de lado parte de sus ilusiones, de sus sueños, de sus intereses por los demás... pero no solo por los demás sino también por ellos mismos, a aquellos que son capaces de luchar por sus propios sueños, por convertir todos sus sueños e ilusiones en realidad.

No utilizó aquí la palabra héroe para poner en un escalón superior a nadie, todos estamos en el mismo escalón, todos estamos a la misma altura, lo que pasa que no todos sabemos verlo.

Hay modos de vivir la vida, hay diferentes formas de vivir... pero creo que si en tu vida solo eres capaz de pensar en ti, y no eres capaz de dar nada a los demás no merece la pena. Y es que dar es recibir, enseñar es aprender, hablar también es escuchar...

No sé si es cuestión de valentía o de cobardía, no sé si esos héroes lo hacen por compromiso o por propia voluntad, no sé si detrás de esos héroes se esconden verdaderos villanos... lo que sé es que hay demasiados héroes anónimos, demasiadas personas con la suficiente importancia como para ser recordadas(o al menos mencionadas, aunque sea sin poner nombres y apellidos, seguro que cada uno de nosotros conocemos a muchos)...


PD: gracias a los que escribisteis comentarios en la anterior entrada, pero ya que creo que en esa historia lo que menos importa son mis sentimientos y pensamientos o lo que yo pueda o no sentir al ver esa historia, lo realmente importante es la lucha de esos padres y de ese niño, he decidido suprimir la entrada.


sábado, 16 de agosto de 2008

"Tenemos suficientes ovejas"

...el joven pastor Santiago se encuentra de repente con un anciano en una plaza. Está buscando un tesoro, pero no sabe como llegar hasta él. El anciano se decide a iniciar la conversación:

-¿Cuántas ovejas tienes?

- Las suficientes - responde Santiago.

- Entonces estamos ante un problema. No puedo ayudarte mientras tú consideres que tienes las ovejas suficientes.


Basándose en este trecho, el padre peruano Clemente publicó un interesante pensamiento del que transcribo a continuación algunos trechos:
Uno de los mayores problemas que todos arrastramos es que "tenemos suficientes ovejas". Todos tenemos demasiadas razones para no cambiar. Todos tenemos demasiadas seguridades para esperar que alguien venga a proponernos algo nuevo.

Al menos, todos debiéramos caer en la sospecha de que no lo tenemos todo, ni somos todo lo que pudiéramos ser.

Es posible que todos estemos ante un problema. Y no se trata de que no queramos ayudarnos los unos a los otros. Yo estoy convencido de que todos tenemos mucha capacidad de ayuda. Y de que todos pudiéramos hacer mucho los unos por los otros. Pienso que la verdadera dificultad está en que precisamente la gente no se deja ayudar.

Ese es el verdadero obstáculo para cualquier ayuda. Y no se dejan ayudar porque "tienen ovejas suficientes". Están demasiado satisfechos.

Casi todos somos así: tenemos demasiadas cosas y muy pocas aspiraciones, tenemos demasiadas ideas prefijadas a las que no queremos renunciar. Tenemos demasiados esquemas de vida hechos y no necesitamos que nadie nos venga a inquietar con consejos.
No es un texto escrito por mí... y como algunas cosas que publico en mi blog no son exactamente palabras que expongan cosas tal y como yo las pienso... simplemente extracciones de libros, artículos, etc... que me encuentro y que me llaman la atención.

jueves, 14 de agosto de 2008

Tarde... pero hago los deberes jaja

Este post contiene los deberes que me mandó hace unos días Saritisima: te dije que lo haría, aunque fuera pasados unos días pero como hoy al leer tu respuesta a mi comentario (vale vale te dejo no te voy a decir yo cuando tienes que hacer los deberes que tú eres la profesional jajaja) me has metido un poquito de presión, porque ya se sabe que los deberes hay que llevarlos al día que sino luego se acumulan pues venga aunque sean las 15:20 te hago los deberes.

Bueno pues se trata de escribir seis cosas que te gusta hacer, y a mí me gusta:

1. Pasar el tiempo que puedo con mis
amig@s, ya sea en una fiesta, en la playa, en una cena... el lugar no importa, solo importa la compañia... siempre acabamos pasandolo genial.

2. Por las tardes tomar un buen café por supuesto acompañado de una buena charla (si estoy sola nunca tomo café... jajaj) como por ejemplo ayer, que vino a casa una amiga que hacia como un mes que no veía, y me gustó mucho. Me alegra saber que seguimos compartiendo tantas cosas, aunque ahora nos vemos muy de tarde en tarde, y sobre todo me alegra ver que le van las cosas bien.

3. Ir a la playa, a pasear, a pensar, a dejarme llevar, a escuchar el sonido de las olas, a sentir el agua en mi piel... incluso a tostarme al sol, ya sea sola o acompañada.

4. Descubrir cosas nuevas, aprender, sea lo que sea... cada día necesito descubrir algo, aunque sea una tontería... ´

5. Escribir y leer, me encanta escribir, pero mucho más leer. Me encanta cuando leyendo algo, al terminar, me queda la sensación de haber estado realmente dentro de esa historia, de ser la protagonista de alguna forma, si lo consiguen (y muchos de vosotros lo conseguís con vuestros blogs) me quedo sin palabras... De escribir pues lo mismo, aunque últimamente escribo más sobre mi estado de ánimo, espero volver a escribir como lo hacia al principio.

6. Evidentemente me gustan los niños (bueno si se trata de decir que me gusta hacer, me gusta sentirme una niña), no veo mi futuro alejado de esos pequeñajos que saben sacarme una sonrisa en el día mas triste. Parece una tontería, pero cuando me siento algo baja de ánimos, con solo ir a casa de mi vecino (un chiquitin al que quiero un montón) me sube el ánimo. Verlo con tanta vitalidad, con tantas ganas de hacer cosas... creo que hace que yo saque también mi lado de niña y me olvide de todo lo demás.

Aunque hay otras cosas que me gustan, ahora mismo me han salido estas así que ahí queda, a ver que nota me pones Saritisima. Yo como soy buena profe (ójala, algún día será realidad...) no pongo deberes a mis niños en vacaciones, asi que quien se sienta con ganas que lo haga.

martes, 12 de agosto de 2008

Espero sin saber a qué... ni a quién...

Suponia que esto del verano iba a sentarme bien y lo estaba consiguiendo pero desde hace unos días me noto algo baja de ánimos.

No sé muy bien por qué, si la razón son este nuevo ataque de migrañas (pensé que mis migrañas también se irían de vacaciones, pero por lo que se ve no les ha gustado mucho el destino porque se han vuelto antes de tiempo...), si la razón es que tanto ajetreo, tanto bullicio de gente, tanto ruido me acaba afectando... y es que una que vive en este pueblecito que durante 9 meses cuenta con pocas habitantes, en estos meses se ve multiplicado por 10 su población y una no acaba de acostumbrarse. No sé si la razón es que espero o mejor dicho que desespero.

La verdad es que no se muy bien cuál es la razón a esta sinrazón, lo que sé es que no me encuentro muy bien... estos últimos días... peleas, discusiones, mucho trabajo (dentro de casa que es peor que el de fuera...), sueños rotos, responsabilidades que quizás no son mías, preocupaciones que no me pertenecen... todo un cúmulo de cosas que acaban por ponerme de mal humor.

Creo que si hoy tuviera que definirme me quedaría con las palabras que me dijeron un día, sensible pero con demasiado cáracter, con una fuerza arrolladora (solo por mis palabras y mi forma de hacer las cosas) pero con una sensibilidad extrema, hasta el punto de llegar a herirme un simple comentario.


sábado, 9 de agosto de 2008

Sin más...

Hay ocasiones en las que la vida nos demuestra que no todo es lo que parece, y que aunque tú te esfuerces en que todo vaya bien, no es suficiente.
Nada depende solo de tí, sino que hay muchas otras circunstancias.

Por lo que jamás esperes que solo con tu esfuerzo y con tu dedicación todo sea posible.

Hoy me encuentro algo triste, por cuestiones que quizás a mí no debieran hacerme sentir de esta manera. Pero, como dicen, por mi forma de ser, todo aquello que ocurre a mi alrededor me afecta de alguna manera, sobre todo si lo que se acaban, como de un plumazo, son los sueños de personas que me importan y por los que puse todo mi esfuerzo en que lo consiguieran.

Sé, que quizás, a veces, me afectan demasiado las cosas, pero es imposible... cuando los sueños de tus seres queridos se convierten, en parte, en un sueño tuyo... cuando ese sueño se termina, sean cuales sean las cuestiones, es como si todo tu esfuerzo no hubiese válido la pena, es como si hubieses estado haciendo las cosas para nada.

Sin embargo, aunque hoy me siento un poco triste y en cierto modo también decepcionada, me quedo con la sensación de que de mí parte he hecho todo lo que he podido, me quedo sabiendo que yo hice lo correcto y sobre todo que si alguien no es capaz de ver que yo puedo llegar a sentirme tanto o más decepcionada que el/ella por su "fracaso" tampoco me importa. Me basta con la tranquilidad que me da el haber puesto todo de mi parte para que todo fuera bien.

Siento no escribir de lo que realmente se trata, pero como explico son cuestiones que no me afectan solo a mí, por lo que no considero que deba escribirlo aquí... aunque esto también forme parte de mí...

viernes, 1 de agosto de 2008

Orgullosa?... vaya vaya

Hoy voy a escribir sobre una conversación que tuve hace unos días con una persona, realmente para mí no tiene mucha importancia pero no sé creo que quizás si llego a entender por qué me lo dijo, entenderé por qué me dice otras muchas cosas.

Orgullo es definido como exceso de estimación propia, arrogancia... Cierta persona me dijo que a veces soy demasiado orgullosa, no sé muy bien como interpretarlo pero mucho menos cuando me explico porque pensaba eso de mí.

Me dijo que hay veces en las que me guardo las cosas, en las que no digo lo que pienso... (sinceramente esa es su opinión, yo me considero una persona bastante sincera aunque algo reservada eso sí).

Para mí, el quedarme callada cuando no sé que decir, o el no decir una palabra por no herir a alguien no es cuestión de orgullo.

Además una de las cosas que menos me gustan es justamente esa, una persona orgullosa. De todas formas el orgullo en su justa medida es algo totalmente normal, yo hay cosas de las que sí me siento orgullosa pero eso no quiere decir que crea que soy alguien superior.

Sinceramente no sé porque estoy dandole todas estas vueltas a un simple comentario, supongo que por lo que supone que me lo haya dicho justo esa persona, que en el fondo creo que no me conoce ni lo más mínimo. Parece una contradicción, pero en realidad me tachan de tantas cosas sin conocerme que al final, una que no es de piedra, acaba por creerse alguna.


PD: es la entrada 50, y yo que creía, en mi primera entrada,
que quizás no volvería a escribir.
Ainss, es imposible: un día sin pasar por
este rinconcito (y por los vuestros) ya no es lo mismo.