Me vuelvo a demostrar a mi misma como soy, mucha gente me dice que debo cambiar… que que yo esté bien no debe depender de nadie, pero no puedo… simplemente no puedo… me da igual quedar como una tonta, como una sentimental, como la única que es capaz de dejar a un lado el orgullo.
Soy como soy y eso no lo voy a cambiar, aunque por momentos no me merezca la pena, aunque a veces lo pase mal por cosas que a los demás les parece una tontería. Aún así me definen como alguien valiente, con unos valores que algunos envidian, como una tía fuerte aunque por momentos excesivamente sensible… yo no puedo decir más que soy como soy, una chica que sufre quizás demasiado pero que no cambiaría nada ni por un solo segundo, alguien que quiere pero quiere de verdad, alguien que cuando sufre sufre de verdad, alguien que prefiere tener un silencio a una palabra que haga daño, alguien a quien no le importa tragarse muchas lágrimas y que los demás se queden solo con las sonrisas que intenta repartir…
Me sorprende, me sorprendo al ver lo que los demás piensan de mí pero a la vez me alegra, lo digo con el corazón en la mano, me reconforta saber que piensan eso de mí… pues quizás sea cierto, quizás sea una valiente, quizás si sea una persona que merece la pena conocer, quizás si sea alguien con valores… pero ante todo intento ser auténtica por eso lo paso tan mal cuando tengo que disimular, esconderme o mentir.
Yo solo puedo definirme como alguien que desea que algún día la vida empiece por darle una segunda oportunidad pero que no la espera… no… prefiere vivir y ser como es aunque en algunos momentos lo único que reciba sean palos… una tía que no quiere halagos que lo único que quiere es tener a su lado a las personas que le importan.
Alguien que hoy se siente (feliz no porque para mí la felicidad no existe) contenta, con una sonrisa en la cara por haber conseguido llevar al fondo de ese corazoncito de ese tío “cabrón duro” (mi amigo al que dedique el post anterior, él hoy se ha definido así) pero que lo único que es, es una persona increíble, que tiene que empezar a valorarse y que no dudo que eso lo va a conseguir poco a poco, que ya estoy yo aquí para recordárselo cuando lo necesite y si lo quiero, igual que quiero a algunas personas más que hacen que mi vida en algunos momentos haya sido más fácil (aunque decir te quiero nunca ha sido una de mis virtudes).
Soy yo y me da igual si me vuelvo a equivocar, soy una tía normal con miles de defectos pero que lo único que no se permite es perder a la gente que quiere aunque quede como una tonta sentimental, una cursi o todas las boberías que los demás quieran pensar. Aunque por mi vida pase y hayan pasado muchísima gente y mi corazón haya tenido momentos en los que ha parecido romperse como un cristal… seguirá guardando allí a todas esas personas, seguirá haciendóles hueco a todas esas personas que pasaron, aunque a veces ya ni siquiera se acuerden de mi.
Se despide aquí una valiente sentimental y un poco tonta (como me han definido) con lágrimas en los ojos…
PD: no os asutéis igual es la hora que me está afectando…