
Siempre he dicho que una de las pocas cosas que siempre he querido es ser una chica “normal” y tener una vida “normal”.
¿Pero hasta donde llega esa “normalidad futura” y “anormalidad presente”? ¿Qué es “ser normal” y tener una “vida normal”? ¿Acaso la “normalidad” y la “anormalidad” nos vienen propuestos, es decir, estamos destinados a tener una vida “normal” o “anormal”?...
Yo no podría decir que es la “normalidad”… pero no porque sienta que quién soy y lo que vivo no sea “normal”, ni sea “anormal”, simplemente soy yo y tengo mi vida como todos los demás.
Es cierto que hay ocasiones en las que pienso que hay muchas cosas que me gustaría cambiar, y no me refiero a cambiar mi forma de ser, ni mis valores, ni siquiera todas las circunstancias que me han ocurrido en mi vida. Cuando digo que me gustaría cambiar cosas, lo que realmente quiero es cambiar esas cosas que hacen daño, no sólo a mí sino a todas las personas que quiero.
No me considero una persona que no sea “normal”, todos somos perfectamente normales y diferentes… simplemente hay momentos en los que me gustaría dejar al lado esa parte de mí que hace que: me preocupe tanto por los demás, me sienta demasiado unida a lo que sientan los demás (con esto quiero decir que yo no puedo estar bien, si las personas que están a mi lado no lo están), me sienta responsable de situaciones que yo no he elegido sino que simplemente ocurren…
En estos últimos tiempos, sobre todo los dos últimos años, parece que se han unido demasiadas situaciones y circunstancias que me han llevado a pensar ese grado de “normalidad” y “anormalidad” con la que vivo (supongo que como todo el mundo…). Pero llegada al día de hoy, no es esa la cuestión que me planteo, sino ¿que es para mí esa “normalidad y anormalidad”? ¿Acaso mi vida es menos normal por no ser igual a las de otros?
Hoy ciertamente me doy cuenta de que no, la vida no es ni normal ni anormal, la vida solo es… y como tal hay que vivirla. Y ahora con más calma que ayer, me doy cuenta de que no quiero cambiar nada, simplemente ser capaz de tener la cabeza fría para pararme dos veces a pensar que estoy aquí, que es mi vida, que soy yo y que no vale la pena cambiar, puesto que cada una de las cosas que me han pasado y que me pasan, cada una de las circunstancias que me rodean, cada una de las personas que han pasado por mi vida y que ahora están en ella, han hecho que yo hoy sea quién soy… y eso realmente no lo quiero cambiar.
¿Pero hasta donde llega esa “normalidad futura” y “anormalidad presente”? ¿Qué es “ser normal” y tener una “vida normal”? ¿Acaso la “normalidad” y la “anormalidad” nos vienen propuestos, es decir, estamos destinados a tener una vida “normal” o “anormal”?...
Yo no podría decir que es la “normalidad”… pero no porque sienta que quién soy y lo que vivo no sea “normal”, ni sea “anormal”, simplemente soy yo y tengo mi vida como todos los demás.
Es cierto que hay ocasiones en las que pienso que hay muchas cosas que me gustaría cambiar, y no me refiero a cambiar mi forma de ser, ni mis valores, ni siquiera todas las circunstancias que me han ocurrido en mi vida. Cuando digo que me gustaría cambiar cosas, lo que realmente quiero es cambiar esas cosas que hacen daño, no sólo a mí sino a todas las personas que quiero.
No me considero una persona que no sea “normal”, todos somos perfectamente normales y diferentes… simplemente hay momentos en los que me gustaría dejar al lado esa parte de mí que hace que: me preocupe tanto por los demás, me sienta demasiado unida a lo que sientan los demás (con esto quiero decir que yo no puedo estar bien, si las personas que están a mi lado no lo están), me sienta responsable de situaciones que yo no he elegido sino que simplemente ocurren…
En estos últimos tiempos, sobre todo los dos últimos años, parece que se han unido demasiadas situaciones y circunstancias que me han llevado a pensar ese grado de “normalidad” y “anormalidad” con la que vivo (supongo que como todo el mundo…). Pero llegada al día de hoy, no es esa la cuestión que me planteo, sino ¿que es para mí esa “normalidad y anormalidad”? ¿Acaso mi vida es menos normal por no ser igual a las de otros?
Hoy ciertamente me doy cuenta de que no, la vida no es ni normal ni anormal, la vida solo es… y como tal hay que vivirla. Y ahora con más calma que ayer, me doy cuenta de que no quiero cambiar nada, simplemente ser capaz de tener la cabeza fría para pararme dos veces a pensar que estoy aquí, que es mi vida, que soy yo y que no vale la pena cambiar, puesto que cada una de las cosas que me han pasado y que me pasan, cada una de las circunstancias que me rodean, cada una de las personas que han pasado por mi vida y que ahora están en ella, han hecho que yo hoy sea quién soy… y eso realmente no lo quiero cambiar.
5 comentarios:
...ser tu misma es lo que te da valor y lo que te diferencia del resto del mundo...eres única y por ello alguien con un valor infinito...mucho más que una obra de arte, mucho más que el edificio más bellos del mundo, mucho más que el árbol mas hermoso del mundo...más...mucho más...eres tu y eso es lo que mejor te avala...un abrazo único para ti...
Yo aun no se en que extremo estoy, ultimamente me ocurren cosas que si quisiera cambiar, pero como tu dices son vivencias de tu vida, cuando ocurren seran por alguna razon, aunque yo todavia la ando buscando.
Lo mejor es quedarse con lo que es uno mismo, al fin y al cabo, esa es nuestra esencia.
Un besito y una estrella.
Mar
La normalidad es un invento estadístico. Somos personas, diferentes y únicas, más o menos parecidos en algunos aspectos y diferentes en otros, clasificables según criterios que cada uno puede poner a sus anchas.
Pero te entiendo. Aunque conforme van pasando los años y vamos madurando nos vamos sintiendo más normales, más como el resto pero más auténticos a la vez.
Lo de sentirse anormal o diferente es una etapa del egocentrismo adolescente. Se pasa.
Besotes
En el último párrafo lo has dicho todo. La vida es, con sus contradicciones y nada es normal o anormal, todo es válido, cuando sale de dentro.
bss.
Tú lo has dicho.. la vida simplemente es... besos
PD: intenta disfrutarla
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