
Nunca os ha ocurrido que tenéis la extraña sensación de que el tiempo pasa demasiado lento. Sin embargo, algo que os ocurre os hace ver que no tenéis razón que todo va demasiado rápido...
Hay veces que estamos preocupados por cómo estamos, por cómo somos, por quiénes son nuestros amigos, por quién nos quiere, por quién está dispuesto a escucharnos... tenemos tantas preguntas y tan pocas respuestas que parece que el tiempo no pasa... que siempre estamos en el mismo lugar... estamos en un estado de hibernación, ese estado de aletargamiento en el que no somos cocientes de nada de lo que está pasando a nuestro alrededor...
En cambio, hay situaciones que nos ponen a mil... parece que necesitamos aprovechar el tiempo de cualquier modo, con cualquier persona, que debemos salir, divertirnos, aunque en nuestro interior no estemos pasandolo bien...necesitamos mostrarnos, mostrar nuestra mejor sonrisa, hacer miles de cosas a un ritmo frénetico sin apenas pensar en lo que estamos haciendo...
Son esas las cosas que nunca llegó a entender, ni ese estado de aletargamiento (que si dura demasiado puedes llegar a acostumbrarte), ni ese estado de excitación...
Tan perjudicial son uno como otro... el tiempo va demasiado lento y no encuentras tu lugar, parece que nadie te entiende ni incluso tu mismo... ese estado puede volverse algo normal, encerrate en ti, no ser capaz de ver nada más allá, no saber distinguir nada de lo que ocurre... o ese estado en el que el tiempo pasa demasiado rápido, porque puedes hacer cosas de las que no eres consciente...
1 comentario:
gracias por tu comentario, tu blog mola muchisimo, te agrego tb! besos
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