jueves, 15 de mayo de 2008

Expectativas¿tu influyes en ellas o ellas en tí?


La ley de las expectativas establece que todo lo que esperes con una determinada certeza se convertirá en tu propia profecía de auto cumplimiento. Dicho de otro modo, lo que consigas en la vida no tiene necesariamente que ser lo que quieres, sino lo que esperes.


¿Pero que ocurre cuándo las expectativas no están creadas por tí, si no que son los demás los que te crean unas expectativas acerca de tu persona?


Hay veces que tu forma de ser, de pensar, de actuar hace que las personas que están a tu alrededor formen unas expectativas con respecto a tu persona. En principio, esto no debería de ser un problema, mas a veces pueden llegar a convertirse en un problema de "dificil solución" (todo depende de la persona).


Esas expectativas pueden llevarte a no saber que hacer en ciertos momentos, hay veces que no pensamos en nosotros mismos, en nuestros pensamientos acerca de las cosas, en nuestras ganas de hacer algo, solo intentamos cumplir las expectativas de los demás y no salirnos de ellas.


Esto parece una tontería, pues cierto es que, o vives como piensas o acabarás pensando como vives... en este momento estoy en ese estado de aletargamiento del que hable hace unas semanas, ese estado de hibernación en el que no se que ocurre a mi alrededor... parece que todo empieza y termina en mí, sin dejar de sentir que los demás tiran de los hilos conductores... ciertamente algo extraño, pues siempre he considerado que yo y solo yo soy la única que decido sobre mí....


Para terminar una de las frases de mi más admirado autor: Paulo Coelho

"Cuando la gente ve siempre las mismas personas, acabamos haciendo que pasen a formar parte de nuestra vida. Y como forman parte de nuestra vida, pasan también a querer modificar nuestra vida. Si no actuamos tal como ellas esperan, se disgustan. Porque todas las personas tienen una idea exacta de cómo debemos vivir nuestra vida. Y nunca tienen idea de cómo vivir la suya propia" (¿esto es beneficioso o perjudicial? juzguen vosotros mismos).




5 comentarios:

SaRiTiSiMa dijo...

Cuanta verdad hay en tus palabras. Yo tambien procuro decidir por mi misma, sin pensar en esas espectativas creadas, pero he tenido q pagar el precio d haber hecho daño a gente q no lo merecia.

guada dijo...

menudo dilema, creo que en mi caso se ha cumplido aquello de la profecia autocumplida, siempre con miedo a que me dejen las parejas que me han acabado dejando, jejeje, ahora estoy sola y disfrutando, ahora tengo otras expectativas y menos miedo.
e influye las expectativas que la gente se crea sobre tu, sobre todo la familia y siempre te da cosa defraudar, prefiero defraudar a los demás que no a mi misma
me ha encantado lo que has escrito, bueno casi todos, me hace reflexionar
no dejes de hacerlo
un beso

Ego... dijo...

Muy cierto lo que dices. Yo voy poniendo a prueba esa extraña ley que hace que moifiquemos nuestro comportamiento, casi sin darnos cuenta, dependiendo de las expectativas que tenemos o las que nos inculcan.
Es fascinante lo que se puede descubrir...
Llevo años luchando por esperar lo menos posible y hacer positivas mis expectativas. Eso sí, siempre con el colchón de autoestima preparado por si las decepciones.
Un saludo.

AsiSoyYo dijo...

Hola:

SARITISIMA:
Eso suele a veces que haces daño a gente sin darte cuenta, pero bueno... a veces es inevitable si no puedes hacerte daño a ti misma.un beso

GUADA:
Gracias, m alegro que te haga reflexionar, de vez en cuando viene bien. En cierto modo envidio te tengas las cosas tan claras y que pienses verdaderamente que prefieres defraudar a los demás que no a ti misma. Gracias por el comentario. un beso

EGO:
Pues si, supongo que ese colchón de autoestima que últimamente no tengo... quizás por eso escribo así, alguien me dijo que a veces pienso demasiado... puede que sea eso. Tengo demasiado tiempo y muy pocas ganas de hacer cosas. Un beso

Sasian dijo...

A veces confundimos nuestros deseos con los demas y creemos estar haciendo lo que deseamos cuando en realidad nos estamos limitando a actuar según el deseo de otros. ¿Cuántas veces no hemos hecho algo, renunciando a nuestro prpio parecer, porque sabíamos que con ese gesto ibamos a agradar a la persona amada, a nuestros profesores, a nuestos padres...?.
Créeme AsiSoyYo, la renuncia sin recompensa acaba siendo frustración... De eso por desgracia sé un rato.

Gracias por tus comentarios en mi blog.

Un abrazo